Maternidad y paternidad: discriminación en el trabajo


Hace unos años, allá por 2016, yo vivía en Valencia. Estaba haciendo las prácticas del máster que había cursado en una empresa súper innovadora. En la plantilla éramos unos 20 empleados de los cuales el 70% eran hombres, sin embargo, las dos CEO eran mujeres.

Una de mis compañeras, de unos 35 años, comenzó a trabajar en la empresa dos semanas después de que lo hiciera yo. Los primeros días estuvimos conociéndonos e interactuábamos mucho entre compañeros. En una de estas ocasiones, ella contó algo que nos dejó a todos con la boca abierta. En la entrevista que las dos jefas le hicieron para conseguir el puesto de trabajo, le preguntaron directamente “¿tienes pensado quedarte embarazada en los próximos meses?”. Esta pregunta nos sorprendió sobretodo porque a ninguno de nuestros compañeros hombres se la habían planteado.

Por aquel entonces, el permiso de paternidad era de 15 días mientras que el de maternidad era de 16 semanas. Claramente, estaban ejerciendo sobre mi compañera una discriminación directa por cuestión de género. Ella tuvo que contestar de forma negativa a aquella pregunta para poder conseguir el puesto de trabajo. Lejos quedaban sus habilidades, competencias, formación… Solo importaba la posibilidad de tener una baja por maternidad para tomar la decisión de admitirla o no en la empresa.

Con el paso de los años esto ha ido cambiando y el permiso de paternidad ha ido aumentando hasta equipararlo al de maternidad, tal y como recoge el artículo 48 del Estatuto de los Trabajadores. (*)

-          En 2017 se aumentó hasta los 28 días de permiso.

-          En 2018 pasó a tener una duración de 32 días.

-          En 2019 el permiso podía ir de las 5 a las 8 semanas.

-          En 2020 la duración era de 12 semanas. (**)

-          Finalmente, en 2021, el permiso de paternidad se equiparó al de maternidad teniendo ambos una duración de 16 semanas. 

Con estos cambios tan positivos, creo que poco a poco se ha ido eliminando esa discriminación de género que existía en el ámbito laboral a la hora de contratar a un empleado varón o a una mujer en relación a la maternidad/paternidad.

Ahora bien, recientemente tuve una conversación con un empresario de una pequeña empresa donde, hablando de este tema, me expuso lo siguiente:

“Antes, cuando una empleada era madre, yo como empresario perdía un efectivo durante 16 semanas. No pasaba esto si el empleado era hombre y tenía un bebé, pues solo estaba de baja por paternidad algunas semanas. Con el tiempo se equiparó el permiso y pasé a tener pérdidas de empleados y empleadas por igual. Actualmente en mi empresa trabajan varias familias, hombres y mujeres que son pareja. Para mi empresa supone una gran pérdida no poder contar con dos de mis empleados al mismo tiempo si una de esas parejas decidiera tener un bebé. Yo ahora, a mis futuros empleados (hombre y mujeres), les pregunto en las entrevistas de trabajo si piensan tener hijos a corto plazo.”

Esta cuestión me hizo reflexionar y os dejo esta pregunta para que vosotros y vosotras también lo hagáis: ¿Hemos pasado de una discriminación hacia la mujer en el ámbito laboral por el hecho de querer ser madre a una discriminación hacia la maternidad/paternidad en general?

(*) Fuente: https://factorialhr.es/blog/permiso-de-paternidad/#que-ley-que-regula-el-permiso-de-paternidad

(**) Fuente: https://www.elcorreo.com/sociedad/evolucion-del-permiso-de-paternidad-y-maternidad-en-espana-20210714135918-nt.html?ref=https%3A%2F%2Fwww.elcorreo.com%2Fsociedad%2Fevolucion-del-permiso-de-paternidad-y-maternidad-en-espana-20210714135918-nt.html

Fuente imagen: https://pixabay.com/es/photos/embarazada-el-embarazo-2404020/

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